De igual manera, se confirmó que la avioneta siniestrada pertenecía en vida a Pedro "Piter" Quevedo, y que luego de su fallecimiento habría sido incautada por deuda.
Por las condiciones en que se dio la situación, todo hace suponer que la avioneta hizo escala en algún lugar desconocido antes de partir hacia territorio Boliviano con una matricula falsa brasileña, PT-KET, colocada con adhesivo.
Ahora solo resta determina quién es el actual propietario de la aeronave.