
Las revelaciones de los mensajes han generado cuestionamientos sobre la relación entre el legislador y el actual ministro. Alcaraz explicó que los intercambios se dieron en el marco de la investigación sobre Cabeza Branca, pero sostuvo que su postura y la de la Fiscalía siempre fue la de no divulgar información a terceros.
El ministro también mencionó que en conversaciones privadas, tanto en chats no publicados como en encuentros personales, solicitó a Gomes que dejara de enviarle regalos, ya que esto le resultaba incómodo. Según Alcaraz, conoció al diputado como un ganadero y representante de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), y en ese contexto se dieron sus interacciones.
Defendió que su unidad de inteligencia aplicaba una política de puertas abiertas, donde cualquier ciudadano podía acercarse a proporcionar datos sobre investigaciones en curso. A pesar de las explicaciones, el escándalo generado por los chats filtrados sigue generando dudas sobre la transparencia y el manejo de información en casos de alto perfil.
El Nacional