El ataque le provocó graves heridas en el brazo derecho, lo que podría afectar su movilidad durante varios meses. Afortunadamente, sus tendones y arterias no fueron comprometidos, lo que reduce el riesgo de secuelas más severas.
El propietario de los perros se comprometió a cubrir los gastos médicos, aunque intentó minimizar la gravedad del incidente.
Este caso se suma a otros similares que ocurren con esta raza de perros, por lo que se recuerda la importancia de una tenencia responsable, especialmente a aquellos que demuestran comportamientos agresivos.
El Nacional


