Este señor, con antecedentes de violencia en los partidos del club, había "arreglado" la venida de unos "reclutadores de talentos" de una universidad para ver a su hijo jugar un partido oficial, con la esperanza de que fuera becado y así lograr estudiar y jugar, sin costos para el, cosa que no iba a ocurrir por la actitud del entrenador de excluir a su hijo.
La semana que pasó, concurrí a una práctica de un grupo Sub 15 de Fútbol de Salón como lo hago habitualmente, en un momento dado del partido que estaban disputando ENTRE ELLOS, un jugador GOLPEÓ ACCIDENTALMENTE a un ocasional rival en la cara, este cayó a consecuencia del golpe, pero cuando se recuperó fue a intentar agredir a su compañero, lo que al ser notado por el Técnico, acarreó la salida del entrenamiento de ambos chicos. o sea, hasta ahí, ALGO NORMAL y que, los que entrenamos chicos, sabemos que suele ocurrir por la adrenalina que tienen a esa edad, y que luego de un rato les hablamos, los hacemos reconocer su inconducta, les pedimos que "se pasen la mano" y terminó el tema.
Pensé que eso era lo que, también esta vez iba a ocurrir, pero me equivoqué, pues al descansar los jugadores en el entretiempo, el padre del jugador "agredido", como un "león" en defensa de su "cachorro", en una forma totalmente desmedida, irracional, absurda, desde mi punto de vista, se fue a increpar duramente al "agresor" por lo acontecido, este chico "absorbió" toda la verborragia del citado padre sin decir absolutamente nada, creí que el desahogo paterno había finalizó ahí, me equivoqué una vez más, pues al culminar el entrenamiento, cuando los chicos ya estaban sentados reponiendo fuerzas, otra vez este señor volvió a la carga contra este chico, agregando algunos improperios que al parecer se había "olvidado" la primera vez, y culpándolo de la acción ocurrida, una vez más el jovencito escuchó las diatribas, sin duda gracias a su buena educación, en completo silencio..
Como ustedes saben, yo entreno niños/as desde hace más de 30 años en nuestro país y más de 42 en total, y siempre les digo a los padres que concurren a los entrenamientos o a los partidos, que ahí el que ordena lo que se hace soy solamente yo, y les pongo como ejemplo lo que se hace en la escuela: los maestros enseñan, los/as niños/as aprenden, y cuando hay exámenes, ellos, los padres, no se sientan al lado de sus hijos a "soplarles" las respuestas, y tampoco, como suele ocurrir muchísimas veces, si en el recreo se "topan" 2 de ellos, tampoco entran a intervenir, pues para eso están los educadores.
Esta clase de actitud de algunos padres, muy pocos Gracias a Dios, solo hace que quienes ven eso, niños POR DEBAJO DE LOS 15 AÑOS crean luego que esa es la forma "correcta" de reaccionar cuando más adelante, en la vida diaria, sean "agredidos" por alguna circunstancia fortuita, lo que es sin duda totalmente inadmisible, pues Amigos, ustedes y yo sabemos, porque hemos sido también "agredidos por la vida" muchas veces, que debemos PREPARAR A NUESTROS HIJOS/AS PARA ESOS GOLPES, para que llegado el momento los minimicen, pues de alguna forma esos contratiempos los van a ir fortaleciendo, sobre todo anímicamente.
Finalmente, ¿qué hubiera pasado si el padre del chico hubiera estado presente y tuviera, él también, la misma reacción del otro papá?, bueno, esa respuesta se la dejo a ustedes, Mis Amigos.
Prof. Mario D. Lezama D
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