Lo sucedido ayer en la Comisaría 7ª, donde liberaron a un detenido, supuestamente durante un asalto, fue un problema entre policías corruptos porque al parecer uno le escamoteó su “pirá” al otro, es decir, recibió dinero del “pirá” a cambio de un favor, en este caso, la liberación de un detenido y un vehículo robado, vulgo “cabrito”.
De acuerdo a lo que se informó en un primer momento, un tal William Arévalos irrumpió en la Comisaría 7ª con dos pistolas 9 mm en manos y liberó a un recientemente detenido de nombre Cristian Romero Melgarejo. Sin embargo, el propio William y su hermano Walter, se encargaron de desmentir tal versión diciendo que para liberar a Cristian Romero y al vehículo aprehendido pagaron la suma de 3.000 de los 5.000 dólares que les habían solicitado en un primer momento.
Tras esta versión, comenzaron a salir varios trapitos sucios al sol, donde finalmente la población pudo entender qué fue lo que realmente pasó en la Comisaría 7ª. Se supo que el tal William es “pirá” de un altísimo jefe policial, y que para liberar al hermano de su amigo, según sus propias expresiones, llamó por teléfono al jefe de dicha Comisaría, quien le dijo que le entregue nomás la suma convenida al Sub Oficial que en ese momento estaba de guardia y que vaya a buscar a su amigo y el vehículo.
El hermano de William, el tal Walter, según sus propias expresiones, le había entregado al sub oficial González la suma de 3.000 dólares, por lo que su hermano William fue a buscar al detenido y el vehículo, solo que cuando llegó a la Comisaría, el sub oficial González que sabía del asunto, no estaba, y se encontró con otro Sub Oficial de apellido Vega que no estaba para nada enterado de la “transa” y se opuso tenazmente en cumplir la orden de liberación por lo que sacó su arma y le apuntó a William quien también hizo lo mismo, logrando finalmente liberar al detenido pero no el vehículo.
Inmediatamente el sub oficial Vega solicitó refuerzos y la noticia llegó a oídos de un alto Jefe, quien al parecer sabía que el referido William era “pirá” del altísimo Jefe, e inmediatamente ordenó que se lo detenga, orden está que fue cumplida de forma inmediata, ya que William y otros dos sujetos se encontraban en las cercanías de la Comisaría sin preocupación alguna, debido a que el altercado con el sub oficial Vega le habrá parecido insignificante, teniendo en cuenta que él había arreglado todo con su “protector”, pero al parecer no sabía que su “protector” no tiene buenas relaciones con el que ordenó su detención.
En resumidas cuentas, todo fue problema de “pirás” y celos policiales donde cada uno quiere hacer aparecer al otro como el malo de la película, toda vez que no se moleste a sus “pirás”, que son quienes les garantizan una jubilación más digna de la que le otorgará futuramente el mísero salario que ganan actuando como policías honestos.