Según los intervinientes, la residencia funcionaba como lugar de expendio de drogas, vulgo "boca de fumo" donde los adictos a las drogas llevan todo tipo de objetos robados en la ciudad para intercambiar por una porción de droga.
Durante el allanamiento fue detenido Miguel Medina de 18 años que sería el propietario del local allanado, y según los intervinientes no contaba con su documentaciones en el momento de su detención. En la residencia los intervinientes encontraron 56.6 gramos de crack y 83.9 gramos de marihuana ya preparados para la venta a menudeo.
Además encontraron en el local varios aparatos electrodomésticos, herramientas usadas en carpintería y en la construcción, probablemente robados y utilizados como moneda de cambio para la venta de drogas. El fiscal, Abog. Justiniano Cardozo y el jefe de los antidrogas, comisario Víctor Rivas, acompañaron el procedimiento y derivaron la droga incautada a la sede del Ministerio Público, en tanto que el joven detenido se encuentra recluido en una celda de la Sección de Investigación de Delitos de la Policía Nacional a disposición de la Fiscalía.