História : La historia fundacional de Pedro Juan Caballero: dilemas de la historia democrática

01/12/2025 / História
La visión desencantada y pesimista que parece predominar en la sociedad moderna se atribuye en gran parte al hecho de que las personas parecen estar en constante preocupación con las modificaciones que se pretenden hacer de la historia tradicional de los pueblos. Ya es tan difícil construir la identidad colectiva nacional, que los “cambios” históricos que se pretenden introducir por diferentes vías, más bien desunen y disgregan antes de que traigan verdad histórica, democracia e identidad cultural en el seno de la comunidad. (Por: Fabio Anibal Jara Goiris)

Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, en el hallazgo de un supuesto manuscrito del general Patricio Escobar, donde se relata una “nueva” versión acerca de la muerte del Mariscal López. Rechazado por historiadores democráticos como Guido Rodríguez Alcalá, el supuesto documento más bien hizo ruido y alboroto antes que haber alterado en forma positiva el entendimiento social e histórico del tema.

 Situación semejante ocurre en la ciudad de Pedro Juan Caballero donde la propia Intendencia Municipal y algunos medios de comunicación divulgaron un nuevo cuadro histórico donde, mediante un documento recientemente encontrado se trata de mudar el origen fundacional de la ciudad. Según consta, se ha encontrado un documento municipal donde figura que el señor José Tapia Ortiz hubiera sido el primer ciudadano que ha poblado la región central de Pedro Juan Caballero. Es importante apoyar a las investigaciones históricas desde que sean científicas y plasmadas para llenar vacíos o insuficiencias o que vengan a configurar un perfil historiográfico ético, comprensivo y democrático. Pero no siempre es eso lo que ocurre.  

 De inicio, se puede afirmar que la literatura histórica del Paraguay (y de la frontera), declara, desde antaño, que el primer fundador de la ciudad fue el señor Pablino Ramírez, quien era yerbatero de profesión y que en el año 1893 levantó junto a la actual laguna un paraje llamado ‘Paraje Punta Porã’, donde residía. Este dato ya se ha expuesto en el ‘Álbum Gráfico de Concepción’, publicado en 1927 por el señor Natalicio Olmedo, sobrino político del señor Pablino Ramírez. Una parte de ese Álbum decía: “En el año 1893, un esforzado ciudadano, don Pablino Ramírez, tuvo interés en poblar este punto fronterizo y se encaminó hacia él, sin más elementos que una carreta de mercaderías y unos peones (teyhi) y levantó cerca de la laguna las primeras estacas que servirían de población inicial en la frontera paraguaya” .

 Después el hijo del señor Natalicio Olmedo, capitán Rubén Olmedo Villa, realizó una conferencia en Pedro Juan Caballero el día 5 de setiembre de 1969. Invitado por la profesora Sara Medina de Giménez, el señor Olmedo Villa confirmó los datos sobre Pablino Ramírez y agregó la importancia de una publicación del escritor Carlos R. Centurión aparecido en el Diario ‘La Tribuna’ el día 6 de diciembre de 1965. En este diario se podía leer: “En aquel tiempo, nutridos convoyes  y arrias numerosas transitaban las solitarias picadas o los interminables caminos que cruzaban la llanura, subían y despeñaban por accidentadas laderas. En una de aquellas apareció un paraguayo de nombre Pablino Ramírez, acompañado de indios de la región. Era en 1893, se apartó de sus ocasionales camaradas de ruta, eligió un sitio en las orillas de la laguna, que aun existe en el centro de la hoy ciudad de Pedro Juna Caballero, edificó allí un rancho, en donde estableció un pequeño comercio, el que no tardó en servir de paraje a los viajeros”

 Existen también otras fuentes históricas seguramente importantes como la referencia hecha por el profesor y arquitecto Carlos ‘Bubu’ Soto (quién nació en Pedro Juan Caballero en 1915) y que afirma en el libro ‘Testimonios nordestinos’ escrito por Apolonio Giménez Benítez: “Yo tengo el escrito de papá, en donde relata que el primero que se asentó sobre la laguna fue Don Pablino Ramírez”.

 Se puede aducir entonces en base a la literatura pertinente que el primer paraguayo que se estableció en el centro mismo de la ciudad en 1893 fue Pablino Ramírez quien dio vida al ‘Paraje’. No es por casualidad que en 1899 se crea por Decreto una Comisaría Policial en la zona del ‘Paraje Punta Porã’.

 En el libro ‘Descubriendo la Frontera’ de Fabio Anibal Jara Goiris hay un capítulo específico denominado: ‘Los Fundadores de los Asentamientos’ (página 154 a 161), donde en la página 158 específicamente el autor menciona (aparte de Pablino Ramírez) a otras personas realmente importantes dentro del proceso de fundación de la ciudad (como al ciudadano argentino José Tapia Ortiz y después a Antonio Gamarra, este último sin embargo nunca fijó residencia en la ciudad).

 El historiador Alvarenga Caballero (1987) citando a Ramón Monte Domecq, autor de la obra ‘La República del Paraguay en su Primer Centenario’ escribió: “Pedro Juan Caballero se encuentra ubicado en la cumbre de la Sierra del Amambay, entre las cabeceras de los ríos Aquidabán e Ypané. Fue fundado en 1894, es decir, en esa fecha se levantó la primera casa por Don José Tapia Ortiz”. Con el tiempo y en razón del apellido de su propietario una región de la ciudad adquirió la denominación de ‘Portera Ortíz’. Después, esta región, fue habitada por la familia suiza de los Wyder, fundadores de la llamada ‘colonia suiza’.

 Es importante enfatizar que el señor José Tapia Ortiz, como se lee en el libro de González Torres (1994), se instaló como morador fijo, en 1894, por lo menos un año después de que se haya fundado el paraje Punta Porã (construido en 1893 por Don Pablino Ramírez). Este dato temporal es de gran importancia y no se puede simplemente tergiversarlo o dejarlo a un costado en desacuerdo a la bibliografía existente. A ese respecto, González Torres termina diciendo: “Pablino Ramírez fue el primero en instalarse allí en 1893 con sus carretas y carreteros” (1994, página 100).

 El análisis sobre los llamados ‘Fundadores de los Asentamientos’ tiene por objetivo presentar la historiografía de los ‘primeros años de vida’ de la ciudad de Pedro Juan Caballero. Para cumplir ese cometido se ha buscado datos en fuentes consagradas por la historiografía (cuyo listado mínimo consta al pie) y que representan el esfuerzo extraordinario de ciudadanos paraguayos que trataron de plasmar en el papel sus impresiones y su vivencias, fundamentados muchas veces en el relato oral, ya que las publicaciones eran prácticamente inexistentes en aquel entonces. Jamás pueden ser soslayadas y olvidadas en forma abrupta las fuentes bibliográficas que jalonaron la genealogía geográfico-cultural de la ciudad de Pedro Juan Caballero.

 La argumentación aquí presentada se fundamenta en publicaciones de varios autores y ciudadanos que hicieron referencia explícita al grandioso papel de pionero y fundador principal desarrollado por Pablino Ramírez. Entre estos se puede citar a: 1) Natalicio Olmedo, quien escribió el Álbum Gráfico de Concepción’; 2) Rubén Olmedo Villa quien pronunció una conferencia en Pedro Juan Caballero sobre el tema en 1969; 3) Carlos R. Centurión quien publicara sobre el tema en el diario ‘La Tribuna’ de Asunción; 4) profesor Carlos ‘Bubu’ Soto cuyo relato consta en el libro ‘Testimonios nordestinos’ y 5) González Torres en su libro ‘Toponimia Guaraní’ (1994, página 100).

 Contrariamente, las referencias bibliográficas acerca del señor José Tapia Ortiz como pionero o fundador solamente pueden ser encontradas en dos registros: en el del historiador Alvarenga Caballero (1987) en el libro ‘Estampa’ (1987), quien citando a Ramón Monte Domecq, afirma que en 1894 se levantó la primera casa por Don José Tapia Ortiz y en el libro de Fabio Anibal Jara Goiris en el capitulo ‘Fundadores de los Asentamientos’, página 158. No se descarta entonces la presencia del señor José Tapia Ortiz como uno de los ‘fundadores de los asentamientos’, apenas se toma el cuidado de ubicarlo (mediante el uso de las referencias bibliográficas) en el lugar o en el peldaño que le corresponde de acuerdo a su presencia sociológica e histórica. Así, tanto Pablino Ramírez como José Tapia Ortiz hacen parte de una matriz conceptual que se ha designado con el nombre de ‘fundadores de los asentamientos’.

 Sin embargo, lo que realmente se debe tener en cuenta y reconocer es el papel sociológico portentoso que habrá desarrollado el señor Pablino Ramírez (desde 1893) en el sentido de congregar y aunar a los primeros habitantes a tal punto de que aledaña a su paraje Punta Porã se crea 1899 una Comisaría Policial, siendo nombrado a Juan de la Cruz Meza como primer comisario.

 Existen fotografías que muestran la presencia de Pablino Ramírez con su tradicional sombrero piri compartiendo con otros ciudadanos de entonces los primeros momentos de la formación social de la ciudad. Al contrario, lo que no se encuentran son registros bibliográficos, testigos orales y tampoco documentales que hablen del papel sociológico y cultural desarrollado por el señor José Tapia Ortiz. Es decir, apenas poseer una casa en la ciudad en 1894 (como ocurrió con el ciudadano argentino José Tapia Ortíz) no es suficiente como elemento de cohesión para construir los primeros pasos de una sociedad. Lo que le ha faltado al señor Tapia Ortiz es haber elaborado la necesaria práctica social de conseguir lo que Antonio Gramsci ha denominado de ‘identidad colectiva nacional-popular’. En su defecto, Pablino Ramirez ha desarrollado de manera prodigiosa este proceso de enlace y de coherencia de tipo gregario/integrante de los miembros de la comunidad fronteriza de entonces. Pablino Ramírez ha luchado por la preservación de la cultura, el idioma y los valores autóctonos de los habitantes paraguayos de la frontera. Las futuras generaciones de amambaienses – que seguramente vienen avanzando en el tiempo y en el espacio - son sus beneficiarios.

De otra parte, los hallazgos de documentos históricos son importantes pero deben  pasar por estudios y pericias de historiadores, técnicos en documentos y personas en general de la población para que se pueda consolidar no solamente su veracidad (autenticidad) sino también su importancia histórica, democrática y sociológica. Los deslices que pudieran ocurrir con el uso de estos documentos deben ser motivo de análisis exhaustivos bajo la forma de responsabilidad civil. Datos históricos no deberían ser utilizados fuera de lo científico y lo democrático y con la intención de trastrocar tradiciones históricas y que apenas vienen a desagregar los valores simbólicos que jalonaron la historia del Amambay. Se impone una inaplazable discusión sobre este tema para que se pueda establecer parámetros más democráticos y menos autoritarios en el manejo de la historiografía. No es prudente que se deje adormecido el urgente e inquebrantable compromiso de los ciudadanos y ciudadanas con la historia, con los valores materiales y simbólicos y sobre todo con la democracia que atañe a su propio pueblo.

 

            BIBLIOGRAFÍA:

  1. Alvarenga Caballero, P.A. Historia de los orígenes de la ciudad de Pedro Juan Caballero, in Estampas, Quevedo de Roig, C.M. La Negra Ediciones, PJC, 1987
  2. Centurión, C. R. Diario ‘La Tribuna’, 6 de diciembre de 1965
  3. González Torres, D. Toponimia guaraní (y origen e historia de los pueblos) en Paraguay. Editora Litocolor, Asunción, 1994
  4. Jara Goiris, F.A. Descubriendo la Frontera. Historia Sociedad y Política en Pedro Juan Caballero. Editora Impag, Brasil, 1999
  5. Jiménez Benítez, A. Testimonios Nordestinos. Imprenta Salesiana, Asunción, 1991
  6. Olmedo, N. Álbum Gráfico de Concepción. Editora ‘La Colmena’, Asunción, 1927