Los
seis ciudadanos brasileños, detenidos en Paraguay esta semana, fueron
trasladados en avión a Ciudad del Este, segunda urbe paraguaya, desde donde
fueron conducidos por carretera a territorio brasileño a través del Puente de
la Amistad, que une a ambos países.
Durante
este último tramo los detenidos fueron escoltados por un convoy de varios
vehículos en un dispositivo dirigido por el Grupo Especial de Operaciones de la
Policía (GEO).
Cinco
de los expulsados fueron detenidos el martes durante un operativo
antinarcóticos a un establecimiento ganadero en la ciudad de Pedro Juan
Caballero, frontera con Brasil, donde también arrestaron a otras diez personas.
Durante
ese allanamiento logró escapar Rafael Bruno Rodríguez, quien fue detenido un
día después y forma parte del grupo de expulsados a Brasil, donde se habían
fugado de la cárcel en la que cumplían condena.
El
Ministerio del Interior informó el jueves que la fuga se produjo en enero en la
Penitenciaría Estatal de Piraquara, en el Estado brasileño de Paraná.
La
fuente añadió que la fuga se planificó para luego planear y perpetrar el asalto
a Prosegur en Ciudad del Este.
En
el asalto a la empresa de seguridad tomaron parte unas 50 personas fuertemente
armadas, que explosionaron parte del edificio y mataron a un miembro del GEO.
A
finales de abril, la empresa dijo que el monto del atraco ascendió a 11.720.255
dólares, cifra superior a los 8 millones de dólares que calculó Prosegur en un
primer momento tras el atraco.
El
PCC es una organización criminal dirigida desde las cárceles en el estado de
Sao Paulo y que es considerado el mayor grupo criminal de Brasil.
Las
ciudades fronterizas entre Paraguay y Brasil son las principales rutas
regionales del tráfico de cocaína y marihuana, según las autoridades
antinarcóticos.