“Que
ninguna acción de amedrentamiento hará mella en la actitud resuelta de sus
asociados, los agentes fiscales del Paraguay, de combatir toda forma de
delincuencia.
Que
nos preocupa en primer lugar la suerte
de los ciudadanos que merecen la tarea decidida del Ministerio Público en
defensa de sus vidas y sus bienes. No podemos dejar de expresar igualmente
nuestra inquietud de una debida protección de parte de las fuerzas públicas a
la tarea de los representantes del Ministerio Público, principalmente en las
zonas de mayor conflictividad.
Nuestra
plena solidaridad con el colega amenazado en Pedro Juan Caballero.”