En el momento del hallazgo el cuerpo seguía ardiendo en las
llamas, según los primeros reportes, lo que indica que el crimen se habría
cometido horas antes o al menos en ese horario habrían arrojado el cuerpo y
posteriormente fue incinerado.
Debido al estado carbonizado en el cual se encontraba el
rostro de la víctima, resulta difícil determinar la identidad, pero se aguarda
que los Agentes de la Sección de Homicidios y Criminalística puedan determinar
de quien se trata a través de las pericias.
Se realizó la hidratación de uno de los pulgares para
someter al sistema de identificación automática por huellas dactilares y en el
caso de no tener resultado positivo, se remitirá a la policía brasileña, señaló
el suboficial Nelson Domínguez de Criminalística en una entrevista con una
emisora local.