De
momento no dan a conocer su nombre completo pues lo único que se maneja es que
se llama Gabriela y que es funcionaria del Congreso.
Lo
cierto es que la mujer jamás imaginó que alguien podría descubrirla y en la
mañana del lunes llegó al Palacio Legislativo, marcó entrada y se retiró.
Esto
sorprendió a la diputada Olga Ferreira de López, quien la siguió y vio cómo la
funcionaria estacionó en la Costanera y descendió del rodado ya con atuendo
deportivo.
“El
trabajo es un principio que llevo adentro, se tiene que honrar”, expresó la
legisladora Ferreira de López en conversación con la 780 AM.
La
parlamentaria comunicó inmediatamente el hecho a la Mesa Directiva desde donde
se ordenó abrir un sumario administrativo y fortalecer los controles de
horarios.