La reunión tuvo como
principal objetivo la delineación de acciones conjuntas para combatir la ola de
inseguridad e impedir que facciones criminales instalen sus bases en esta parte
del país, devolviendo la tranquilidad a la ciudadanía fronteriza.
Primeramente, y dando
continuidad a lo manifestado el pasado lunes en la cámara legislativa de Ponta
Porã, el gobernador Pedro González Ramírez, propuso la urgente creación de un
Consejo de Seguridad en la frontera, integradas por personal especializado de
las fuerzas policiales de distintos países.
En este sentido, el
comandante del 4º batallón de Policía Militar de Ponta Porã, Teniente Coronel
Waldomiro Machado, manifestó estar plenamente de acuerdo con el ejecutivo
departamental, indicando que se debería ver la posibilidad de que se firme un
tratado internacional entre ambos países, a fin de otorgar un blindaje jurídico
a las operaciones de dicho consejo de seguridad.
Por otra parte, el
concejal departamental, Wilfrido Villanueva, hizo entrega de las minutas
presentadas y las notas enviadas a los órganos del Estado desde agosto de 2.013
y que hasta el momento no obtuvieron ninguna respuesta de los mismos, además de
solicitar que los relevos policiales que tienen relación con el departamento de
Amambay, se lleven a cabo con intervención de autoridades de la zona y en un
acto público.
En tanto que el
presidente de la junta municipal, Ivo Lezcano, cobró una mayor voluntad en el
actuar del órgano policial, indicando que se debe realizar tareas preventivas y
no esperar que ocurra un hecho delictivo para iniciar los operativos.
El superintendente de la
policía Federal en Mato Groso do Sul, Edgar Paulo Marcon, al hacer uso de
palabras, manifestó la necesidad de una mayor coordinación entre las
instituciones policiales de Brasil y Paraguay y sugirió el desarrollo de
reuniones semanales entre efectivos del orden de ambos países.