La huella pertenece a Marcio
Ariel Sánchez, uno de los guardias de Rafaat, según el Crio. Mario Quiñonez,
jefe de Homicidios, en entrevista a medios de prensa.
El hecho fue perpetrado
el 11 de mayo pasado en el barrio Obrero. Los homicidas utilizaron fusiles
calibre 7.62 contra las dos víctimas, para “asegurar” la muerte de los mismos y
luego se dieron a la fuga del sitio. Fabio Zarza murió en el lugar del hecho,
mientras René Sartorio fue auxiliado hasta el hospital regional, pero falleció
horas después.
Los sicarios ingresaron a
una zona boscosa y lograron escapar del asedio policial, presuntamente tenían
otro móvil para continuar con la fuga. La movil en la que se movilizaron para
matar a los dos hombres en una camioneta de la marca Hyundai, de color obscuro
con chapa PXA-170.