ASUNCIÓN.- Este martes se inició la protesta juvenil con la
toma de una sala de estudios por parte de 10 alumnos del colegio República
Argentina y cobró fuerza ayer con la adherencia de más alumnos. La movilización
tomó estado público y a medida que transcurre el tiempo varios estamentos
afines se siguen sumando a la protesta generalizada de los estudiantes
secundarios. En este momento la principal exigencia de los jóvenes es la
renuncia de la ministra de Educación, teniendo en cuenta que las otras
reivindicaciones que hicieron en su momento, quedó de lado, debido a que ya no
quieren sentarse a dialogar con la misma, según señalaron.
A raíz de ello, estudiantes de todo el país radicalizaron sus posturas y desde las 11:00 de este miércoles, la mayoría de los colegios del interior se plegaron a la protesta. De esta manera, se sumaron a la medida de fuerza alumnos de varios centros educativos de San Ignacio, Ciudad del Este, Carapeguá, Encarnación, Coronel Oviedo, Pilar, Ayolas entre otras instituciones. Igualmente se plegaron a la protesta cinco colegios privados de la capital del país, además de varios centros de estudiantes universitarios.
Relató que el expresidente (Fernando Lugo) subió a 31 el número de directores generales, 100 directores de departamentos y 257 supervisores que, luego con la administración de Lafuente fueron reducidos. “La ministra echó todo eso atrás (cambios decretados en la era Lugo) lógicamente hay motivos políticos, de venganza. Aparte de los gremios (docentes) están los planilleros, la ministra sacó a más de 1.000, todos esos son enemigos políticos, la mayoría de esa gente eran operadores políticos”, enfatizó.
El proyecto necesita de mayoría simple para ser aprobado y tiene menos efectividad que un voto de censura ya que no obliga a nada y sirve solo para la exposición mediática.
Para colmo, así como en el Senado las críticas contra la ministra fueron duras y por mayoría rechazaron sus excusas para no asistir a la interpelación, en Diputados será muy difícil que pudiera ser aprobado algo que tenga que ver con cuestionamientos a Lafuente, ya que allí la bancada colorada oficialista tiene mayoría absoluta y está en condiciones de frenar cualquier intento de la Oposición al respecto.
Esto pasa también con el tema del juicio político a Lafuente. En Diputados no correría el tema porque los oficialistas lo impedirían, por lo tanto resulta evidente que la destitución de la ministra de Educación no se concretará a través del Parlamento.