
Los familiares de la recién nacida han denunciado que la intervención se llevó a cabo sin la orden médica pertinente. La hermana de la bebé, preocupada, expresó su desacuerdo en el momento de la succión, que fue realizada por un profesional que luego abandonó el lugar después de firmar un documento. Posteriormente, otro médico extrajo una muestra de sangre, diagnosticando a la bebé con COVID-19, lo cual complicó aún más su situación.
La pequeña fue trasladada a un hospital en Dourados, Brasil, donde actualmente recibe atención más avanzada. En medio de su angustia, la hermana ha compartido que la familia considera emprender acciones legales, dada la gravedad de lo sucedido.
El equipo de prensa de varias emisoras locales ha solicitado declaraciones a los directivos del Hospital Regional, quienes aún no se han pronunciado sobre este triste episodio que pone de relieve la importancia de seguir protocolos médicos y la necesidad de que se mantenga la comunicación entre los profesionales de la salud y los padres de los pacientes. Este caso subraya las implicaciones potencialmente mortales de las omisiones en el cuidado neonatal y la urgencia de un sistema de salud que garantice la seguridad de los más vulnerables.