Simón se encontraba en una ronda de amigos frente a la casa de uno de ellos, cuando un adolescente se acercó a ellos y les ofreció como si nada dos championes. A Simón le parecieron familiares esos calzados. Y sí, ¡eran suyos!
“Ahí nomás Grance le preguntó de dónde sacó esos championes y dónde estaban las otras cosas que desaparecieron de su casa.
El mitãrusu terminó contando todo y dijo que fue él quien protagonizó el robo y terminó devolviendo todas las cosas a su dueño. El supuesto mondaha “honesto” es un menor de 17 años cuyas siglas son J. A. L, según datos recibidos.