
Desde el inicio del partido, Sportivo mostró una actitud ofensiva, lo que permitió que controlaran la posesión y crearan oportunidades. Su esfuerzo dio frutos a los 21 minutos cuando, tras una mano dentro del área del equipo rival, el árbitro Derlis Benitez sancionó un penal. Marcos Caballero se encargó de ejecutar la falta, convirtiéndola en el 1-0 que encendió la ilusión en las gradas locales.
Sin embargo, a medida que avanzaba el partido y el calor comenzaba a afectar el rendimiento de los jugadores, Trinidense logró ajustar su estrategia. Su técnico, José Arrúa, efectuó varios cambios al inicio de la segunda mitad para revitalizar el equipo. Estas modificaciones resultaron clave, ya que aumentaron la presión sobre la defensa del 2 de Mayo.
La insistencia de Trinidense se tradujo en oportunidades claras, incluyendo un gol anulado por VAR que intensificó su búsqueda del empate. El esfuerzo del portero Carlos Servín fue notable, defendiendo con valentía las llegadas de su adversario. Sin embargo, a solo ocho minutos del final, Trinidense logró igualar el marcador tras un penal ejecutado por Diego Torres.
El empate no solo significó un respiro para el equipo visitante, sino que también desencadenó un desenfrenado final donde ambos equipos lucharon por llevarse los tres puntos. El árbitro permitió que el juego se extendiera hasta el minuto 90+7, pero el muro defensivo del 2 de Mayo se mantuvo firme, asegurando al menos un punto en casa.
Para los jugadores del “2”, el empate puede sentirse como una oportunidad desperdiciada, ya que continúan sin poder ganar en su estadio.
Con este resultado, el Sportivo suma 8 puntos, de 21 puntos posibles. Gano uno, empató cinco y perdió uno.