Los agentes policiales lo retuvieron cuando el extranjero se fue para reclamar que le habían estafado.
Posteriormente lo trasladaron al calabozo de la sede policial, donde terminaron cobrándole supuestamente la suma de 2 mil reales.
Sin embargo, tras recuperar su libertad, el brasileño denunció el hecho y la fiscal de turno, Estela Ramírez, allanó el recinto policial, con acompañamiento del juez penal de garantías, Carlos Vera Ruiz.
Del poder de los sospechados se incautaron dinero en efectivo y aparatos celulares que serán verificados en el marco de la investigación.