Contaba el propio Marcelino, que en su natal Paso
Horqueta, distrito de Loreto, departamento de Concepción, ejercía la función de
“Parlantero”, pues hacía publicidad callejera de
fiestas o cualquier evento artístico.con un parlante tipo bocina
Cuando logró su objetivo de conquista y se casó con Marta Edita, ambos con la fuerza de la juventud y deseos de superación decidieron venir a probar suerte en Pedro Juan Caballero, al llegar la suerte le fue de cierta forma adversa, ya que al llegar nada más, un vehículo que pasaba por el lugar atropelló los parlantes (bafles) que había bajado del colectivo y lo dejó sin su principal elemento de trabajo.
A partir de ese inconveniente que para nada decayó en su ánimo de querer superarse y crecer como persona y ser humano en la vida, la historia de Marcelino comenzó a tomar un rumbo ascendente hasta llegar a convertirse en un próspero empresario del mundo artístico en esta frontera.
En sus comienzos, Marcelino alquiló un pequeño salón en el Mercado Municipal en donde abrió una grabadora de cintas cassett a la que denominó “Láser Disco”, y desde ese punto comenzó en forma paralela a animar fiestas como DJ hasta que un tiempo después pudo comprar un pequeño camión que muchas veces hacía de escenario.
Así fue creciendo el negocio y Marcelino apostó a un nuevo emprendimiento alquilando las instalaciones del club Sportivo Obrero en donde cada fin de semana organizaba fiestas, eran fines de semana de puras trasnochadas y sacrificios que a la larga comenzaron a dar sus frutos y Marcelino fue creciendo y haciéndose conocido como empresario de eventos artísticos. Luego las fiestas se instalaron en la sede del club Sportivo 2 de Mayo en lo que se conoció como la “Boate Albiceleste”, para luego de un par de años regresar al Sportivo Obrero.
Paralelamente a estas actividades Marcelino incursionó en el ambiente radial y televisivo con el programa denominado “El Especial de Láser” en el cual promocionaba sus fiestas, y los domingos en horas de la mañana animaba fiestas organizadas por él mismo en la “Chacra Guardatti” donde se conjugaba balneario con música y diversión.
A finales de los años 90, Marcelino logró concertar un sueño acariciado desde su llegada a Pedro Juan Caballero, en una Primavera, en un local alquilado de la fracción Luz Bella del barrio San Gerardo, comenzaba a emitir sus primeras señales la 98.5 FM “Sin Fronteras”, que años más tarde se mudaría a su nuevo y amplio local propio del populoso barrio San Gerardo en donde con el paso del tiempo se llegaría a convertir en el “Complejo 98”, con un amplio local para fiestas, amplio patio con piscina y todas las comodidades.
Al “Complejo 98”, ya no Marcelino solo, sino toda la familia Vázquez, es decir, su esposa e hijos, tomaron la posta y como una empresa familiar lo hicieron crecer cada vez más y más hasta llegar a la inauguración de la moderna discoteca “La Disco”, un local en donde se organizan las mejores fiestas y en el que actúan los grupos más afamados.
No puedo expresar mis palabras finales sin antes recordar también que Marcelino “Láser” Vázquez, una persona por la cual sentía un gran aprecio, sentimiento este que estoy seguro era mutuo, recordando que durante un tiempo también incursionó en la política llegando a ocupar la Presidencia de la Seccional Colorada del barrio San Gerardo, en donde también animó fiestas, hasta que luego de candidatarse a Concejal Departamental decidió retirarse de la política activa y se dedicó de lleno a su actividad laboral.
Finalmente, solo puedo decir que Marcelino “Láser” Vázquez cumplió su sueño, y aunque no lo pudo disfrutar en una feliz ancianidad por culpa de la incesante inseguridad reinante en la ciudad que eligió para vivir y crecer, su recuerdo será siempre el de una persona que fue todo un ejemplo de superación constante. Paz en tu tumba querido amigo y a tus seres queridos, una Cristiana resignación.