Los grandes comerciantes de Brasil estarían contratando varios autobuses en el vecino país y realizando las compras en Ciudad Del este de donde envían hasta a Pedro Juan Caballero vía empresas de transportes de mercaderías y al llegar a esta capital departamental embarcan las mercaderías en ómnibus, luego de dividen la cantidad necesaria por persona para que estas mercaderías puedan llegar a destino final sin ser retenidos por los controles y fiscalizaciones de los agentes aduaneros del vecino país.
Lo llamativo del caso es que los ómnibus brasileños con los supuestos “sacoleiros” se posicionan frente mismo de la jefatura de policía de Amambay donde esperan la llegada de las cargas de mercaderías para realizar la división de las bolsas y posteriormente trasladarlas grandes capitales del Brasil, sin ser molestados por los agentes de la División de Delitos Económicos de la Policía de esta parte del país.
Los comerciantes apostados en esta parte de la frontera han manifestado su indignación ante la falta de controles de los responsables aduaneros y de delitos económicos, ya que la compra realizada en otros departamentos no giran beneficio al Amambay, y que Pedro Juan Caballero se ha vuelto como tránsito de mercaderías de contrabando hacia al vecino país en los últimos meses.
Todo proceso de repartija y posterior embarcación de mercaderías de los supuestos “sacoleiros” ocurre a metros de la Jefatura Policial de esta capital departamental sin que nadie les moleste. Los efectivos de Delitos Económicos ni se atinan a realizar un cateo de esas mercaderías verificación de facturas que los mismos fueron comprados en el País.
Las perdidas según los comerciantes de esta parte de la frontera serian millonarias tanto al comercio local como al fisco del país.
Según fuentes, en los últimos días un se han acentuado los autobuses con supuestos turistas que llegan de varias partes del Brasil, pero la realidad comercial en esta parte del país continúan cayendo con el aumento del desempleo aproximado a un 30%.
Estos compradores no serian más que trasportadores de mercaderías de contrabando de un grupo empresarial que opera desde el Brasil y que estos “sacoleiros” no compran de los comercios de Pedro Juan Caballero sino que utilizan como transito y carga la capital del Amambay.