El detenido, Christopher Andrés Romero Irala, supuesto autor del hecho de homicidio ocurrido en 14 de agosto de 2012, en donde perdió la vida con sevicia y crueldad la joven universitaria Daisy Patricia Benítez Gómez de 26 años, estuvo a punto de obtener su libertad con el visto bueno del fiscal de la causa.
La libertad del detenido se daría por falta de pruebas ya que no estarían incluidas en la carpeta judicial por lo que que el fiscal Sixto Celso Marín tendría omitido durante su envió al juzgado. El Juez al no tener las evidencias necesarias y contando con el visto bueno del Fiscal, estuvo a punto de conceder la libertad del detenido por el supuesto hecho de homicidio de Daisy Patricia Benítez Gómez, ejecutada con sevicia y crueldad en la fecha mencionada en su departamento situado en la calle Natalicio Talavera esq/ Mariscal Estigarribia del barrio Perpetuo Socorro.
Luego de varias investigaciones realizadas por los Agentes de la División de Homicidios a cargo del oficial inspector, José Delgado, fue detenido Christopher Romero, con varias evidencias encontradas en su contra y todas presentadas al fiscal de la causa.
La fiscalía no tendría estudiado la carpeta con las pruebas presentadas por los agentes de la División de Homicidios, hecho que allanaría el camino para un visto bueno a que el detenido obtenga su libertad.
Los cruces de llamadas realizadas durante la fatídica madrugada en que fue ejecutada con extrema brutalidad a la joven Daisy Patricia que constan en la carpeta fiscal, no fue repasada al juez Luis Benítez. La fiscalía tendría “Olvidado” de estudiar más a fondo y verificar el contenido de las pruebas, razón por la que omitió la totalidad de las evidencias existentes de la carpeta judicial.
El juez al enterarse de lo sucedido, tendría buscado los elementos faltantes en la carpeta y en base a ello negó el pedido de libertad, la grabación de la cámara de seguridad del circuito cerrado en manos del ministerio público, supuestamente estaría sin la clave, razón por la cual y a mas de cinco meses no pudieron acceder a las imágenes captadas en la madrugada de la ejecución de Daisy Patricia, lo único que el fiscal llevo en cuenta fue la información de la desgravación del celular y no los cruce de llamadas realizadas por el detenido a la víctima y otras personas que serian supuestamente conocedores del caso ocurrido en aquella madrugada del día 14 de agosto.
El testigo clave del caso, luego de ser amenazado de muerte por dos personas a bordo de una motocicleta, se negó a colaborar en el caso.
El nombre del testigo fue mantenido en secreto hasta que una persona de un medio de comunicación accedió a la carpeta y se interiorizó del nombre del testigo, y este supuestamente le había visitado.
Posteriormente el testigo recibió la visita de dos hombres a bordo de una moto que lo amenazaron de muerte a él y a toda su familia en caso de que manifestara que la camioneta fue la que estaciono en aquella madrugada frente al edificio Leticia do Amaral. El testigo realizo una denuncia sobre las amenazas recibidas ante los organismos policiales de esta capital departamental.
Redacción central
Pedrojuandigital
Leo Veras