Central y Ñeembucú son los departamentos más afectados. En el primero fallecieron cuatro cadetes y una adolescente y en el segundo hubo 1.848 viviendas dañadas por el temporal.
Según el gobernador de Ñeembucú no solo hay casas destruidas, sino animales muertos por la granizada y cultivos que se perdieron a raíz de la tormenta.
Los heridos cuantificados hasta ahora son 80, de los cuales 40 fueron dados de alta porque no revestían gravedad.
En Central, las construcciones afectadas fueron alrededor de 100, otras 50 en Itapúa y 25 en Misiones, según el Ministerio del Interior.
Por las calles, árboles, columnas, antenas y todo tipo de estructuras metálicas y de gran porte derrumbadas son la constante, así como la falta de servicios básicos como energía eléctrica y agua potable.
En Ciudad del Este no tienen energía eléctrica, por lo que 22 cuadrillas de la ANDE trabajan arduamente para reponer el servicio.
Un pescador desapreció durante la tormenta en el Río Paraná y hasta ahora no hay reportes de la situación.
Desde la Dirección de Meteorología e Hidrología de la Dinac, Julián Báez, indicó que estudiarán si el fenómeno climático que se registró este martes fue o no un tornado.
Lo que sí confirmó fue que los vientos alcanzaron 94 kilómetros por hora y se desató con más fuerza en las zonas mencionadas.
Paralelamente lanzó una nueva alerta de tormentas que afectará principalmente Amambay, Alto Paraguay, Concepción, Presidente Hayes y Canindeyú. En consecuencia, el Ministerio de Educación y Cultura suspendió las clases en las instituciones públicas de esas regiones por este miércoles.
El ministro del Interior, Carmelo Caballero, anunció en conferencia de prensa a tempranas horas, que todos los ministerios trabajarán de forma conjunta a fin de dar mejor respuesta a las familias afectadas por el temporal.
Indicó que la seguridad en Mariano Roque Alonso fue reforzada con 120 efectivos de Orden y Seguridad de la Policía Nacional, además de la provisión de cinco ambulancias con paramédicos, bomberos con sus carros hidrantes y personas de faena para ayudar en rescate y limpieza.
El intendente de Roque Alonso, Heriberto Mármol, en un balance preliminar dijo que aproximadamente el 50 por ciento de la ciudad fue devastada y necesitará ser reconstruida.
El Despacho de la Primera Dama de la Nación hizo un llamado a la solidaridad de la ciudadanía para donar alimentos no perecederos y ropas o cualquier objeto que en estas circunstancias sean de utilidad.