Si esto no sucede, si nadie puede certificar su condición de propietario, entonces será muy difícil que usted proyecte su desarrollo económico en una actividad agropecuaria, se desataría el caos y desaparecería toda seguridad jurídica con respecto a su condición de propietario.
Esto es lo que está pasando con las tierras que alguna vez fueron de Barthe, sin duda alguna, esas tierras fueron recuperadas por el estado paraguayo y pasaron a propiedad del estado, ¿donde están estas tierras?, ¿cual es su ubicación exacta? y ¿quien o quienes las explotan?, son solo algunos de los interrogantes que hoy se plantean.
Algunas instituciones del Estado, como los registros públicos, dicen que esas tierras no se vendieron, salvo una pequeña porción, entonces deben estar en algún lado y siguen siendo propiedad del Estado. El Indert pretende hacer una mensura, una medición de la zona para tratar de ubicarlas y algunos sectores se oponen a eso,¿ por qué?, no es acaso que la certeza de las dimensiones y ubicación de nuestras parcelas y propiedades y la correcta ubicación de la propiedad del Estado es fundamental para dar seguridad a los propietarios ,¿por qué oponerse a que cada uno tenga lo suyo y haya certezas sobre esto?.
Otros dicen que estas tierras fueron vendidas, incluso más de una vez, pero no fueron registradas y anotadas debidamente, entonces, es el Estado el culpable de esta situación y los particulares no tienen porque perjudicarse y mucho menos discutirles la propiedad de sus campos. Esto es cierto en parte, es realmente el Estado el que tiene que dar seguridad jurídica en la tenencia de la tierra, pero, no olvidemos de que Estado estamos hablando, estamos señalando a la Dictadura Stronista, estamos recordando una época en la que no había seguridad para nada y para nadie, estamos hablando de un estado conducido por un gobierno que mato, torturo y corrompió profundamente a la sociedad paraguaya y a las instituciones del estado. La comisión de Verdad y Justicia dice que en el Paraguay Stronista se mal adjudicaron ocho millones de hectáreas de tierra, entonces, ¿por qué habría de sorprendernos que ese gobierno que conducía al Estado del momento, haya duplicado títulos o no registrado la venta de las tierras del Estado?.
Ahora, no porque el Stronismo haya hecho eso debemos seguir manteniendo ese estado de cosas, por el contrario, alguna vez tenemos que empezar a poner las cosas en su lugar y dar seguridad jurídica a los propietarios. Como podemos proyectar un modelo de desarrollo económico sobre la base de la incertidumbre en la tenencia de la tierra, como vamos a desarrollar actividades agropecuarias serias si no se puede acceder a créditos bancarios porque hay dudas sobre los títulos que avalan esos créditos, como vamos a desarrollar un economía de mercado solida sin respaldarla en la propiedad privada, todo esto es imposible, entonces, debemos comprender que resulta prioritario resolver este problema aunque algunos de los que hoy se creen propietarios se percaten que no lo son. Si esta situación se diera, entonces tendrán la oportunidad de recurrir a la justicia para pedir el castigo de quienes le han vendido incorrectamente esas tierras y pedir el justo resarcimiento, pero, nuevamente, para que esto se cumpla a cabalidad es necesaria la seguridad jurídica que debe brindar un Estado serio.
Raúl Montero Bray