Una primera cuestión que quisiera plantear para el análisis es lo que frecuentemente vemos en la prensa escrita y escuchamos por la prensa radial, “el conflicto involucra a los Colonos Brasileños”. Este no es solo un tema semántico, es de conceptos y muy serio. Si hablamos de Colonos Brasileños entonces decimos que; el Brasil esta desarrollando un plan de COLONIZACION de parte del territorio nacional mediante la presencia de una población brasilera que ocupa estos territorios, así, Santa Rita, Naranjal y el resto de las poblaciones grandes y pequeñas ubicada a lo largo de la ruta sexta, son COLONIAS brasileras en las que residen COLONOS BRASILEROS. Si planteamos las cosas así, estamos ante una invasión Brasilera a parte del territorio paraguayo, cosa muy grave por cierto.
Pero, dejemos momentáneamente esta línea de análisis para señalar que la palabra COLONO no es desconocida a lo largo y ancho de la geografía patria. Tampoco es desconocida la palabra COLONIA, recordemos que hay poblaciones que llevan este nombre, ejemplo; Colonia Independencia, Colonia Repatriación y otras más. También se llama Colonia a asentamientos campesinos en diversos lugares, y, se habla de colonizar cuando simplemente se va a poblar un territorio.
Ahora, los términos siempre están cargados de sentido ideológico, el termino COLONIA o COLONIZACION está cargado de un sentido de sometimiento y dominación, es un término muy vinculado a ideas autoritarias e incluso fascistas, por eso, durante mucho tiempo hemos utilizado este vocablo en América Latina y el Paraguay, cuando por estas tierras se imponían tiranías de Militares Fascistas. En un sistema y una sociedad democrática normalmente se utiliza el término uso o ocupación territorial de conformidad a las leyes y dentro de una lógica de equidad y de forma armónica y pacífica.
Dicho esto retomamos nuestra línea inicial, si creemos que los brasileños vienen a colonizar parte de nuestro territorio para apoderarse de los mismos en respuesta a intereses foráneos, entonces todos los paraguayos debemos resistir al intento de invasión. Si por el contrario, vienen a compartir nuestro territorio y sus riquezas, nuestra cultura y a ayudarnos a superar nuestras dificultades, entonces sean ellos bienvenidos pero les vamos a exigir el cumplimiento de las leyes nacionales, como a cualquier otro ciudadano, les exigiremos que además respeten nuestra cultura y nuestra naturaleza, y, nosotros mismos nos comprometeremos a respetarlos y respetaremos su cultura.
Considero de fundamental importancia que dejemos de denominarlos con el término COLONOS para que pasen a ser ciudadanos brasileros residentes en Paraguay y sometiéndose sin restricciones a las leyes y autoridades paraguayas, como lo hacen los miles de compatriotas que residen fuera de nuestras fronteras.
Raúl Montero Bray