Un cargamento de 2.164 kilos de presunta cocaína, metidos en ochenta bidones de plástico que estaban etiquetados como lidocaína, ha sido incautado en la madrugada de ayer, en aguas del río Paraguay, a la altura de Vallemí.
Debido a esta etiqueta, al inicio se pensó que solo se trataba de una carga de lidocaína, también usada en la producción de cocaína, pero el análisis primario de la droga dio positivo a la sustancia prohibida. Posteriormente se realizaron otras pruebas de campo; seis en total, y todas dieron positivo para cocaína.
Por ese motivo se ordenó realizar un análisis en laboratorio, tras lo cual se verá si la carga es lidocaína o cocaína, o la mezcla de los dos productos. Los tambores fueron traídos a Asunción y exhibidos ayer en la Comandancia.
El operativo fiscal, policial, militar y aduanero arrojó también la detención de seis personas y la incautación de la embarcación denominada Alexander Junior, con bandera boliviana.
Los aprehendidos, por disposición del agente fiscal antidrogas Javier Ibarra, son: Alejandro Raballo, de 60 años, boliviano y capitán del barco; Roberto Pires Da Silva, de 42 años; Roberto Ramírez, de 40; Gabriel Humberto Flores, 34, y Clovis Rodrigues, de 26 años, todos ellos brasileños, y Óscar Cecilio Escobar Coronel, paraguayo, quien según los intervinientes, sería el conocedor de la zona de Concepción.
Concepción es una región muy activa últimamente en tráfico de cocaína. Este año, cuatro de las ocho grandes incautaciones fueron en este departamento.
El cargamento, de acuerdo a las investigaciones, debía bajar en el puerto de Concepción y de ahí ser embarcado con otro rumbo, ya por tierra, probablemente hacia Ciudad del Este, donde iba a ser entregado.
EN BOLIVIA. Los investigadores manejan la información de que los bidones fueron embarcados en Bolivia y la barcaza partió desde Puerto Quijarro, el pasado 30 de mayo, donde la mercancía fue declarada como lidocaína y el destino final era el puerto de Concepción.
El barco ingresó a las aguas paraguayas el 31 de mayo, cuando se le expidió la guía correspondiente para poder navegar en el territorio.
Efectivos de la Armada nacional explicaron que el desplazamiento de la embarcación fue rápido, porque desde el punto de su partida existen más de 700 km., y recorrieron eso en casi tres días, porque en la madrugada de ayer se les cortó la navegación.
PROHIBIDO. El teniente de fragata Rodrigo Galeano, quien ofició de portavoz de la Armada Nacional, dijo que toda barcaza tiene prohibido navegar por la noche, y la embarcación Alexander Junior lo hizo, por lo que llamó la atención y tuvieron que demorarla, para luego remolcarla a la costa del río para una mejor verificación.
A UN PARIENTE. El capitán del barco, Alejandro Raballo, tras ser detenido dijo que esos bidones eran transportados para un primo suyo, cuya identidad no recordaba.
LABORATORIO. Los agentes antidrogas sospechan que en la capital del Alto Paraná existiría algún laboratorio clandestino que se dedica a la elaboración o terminación de cocaína.
Los servicios de inteligencia trabajan en esta parte del país en procura de dar con estos clandestinos laboratorios.
Fuente: Diaroo Última Hora (Por Bernardo Agustti y Darío Arámbulo)